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La Historia del Bajo Eléctrico
por AulaActual
 

REVISTA Bajista
SECCIÓN:A Fondo
© AulaActual.com
* por cortesía de Ares Editorial

Título: “La historia del bajo eléctrico”

ARTÍCULO:

La historia del Bajo Eléctrico está ligada, de forma inexorable, a la de la guitarra eléctrica.

Leo Fender, inventor del bajo eléctrico, se propuso crear este instrumento por dos motivos principales, relacionados con sendas características del contrabajo:
-1- El escaso volumen
-2- El gran tamaño

Desde hacía ya varios años, Leo Fender trabajaba en la construcción de guitarras eléctricas.

Uno de los primeros modelos fabricados por Leo Fender.
En este caso, se trata de un prototipo que no llegó a
comercializarse.

Si solo hubiese deseado aumentar el volumen del contrabajo, habría bastado con colocarle una pastilla, pero además,Leo Fender quería solucionar los problemas de transporte que tenían, y tienen, los
contrabajistas.

Y para ello no se inspiró en el contrabajo, sino en la guitarra. Dicen que los grandes inventos, nunca vienen a la cabeza del inventor porque sí, sino en respuesta a una necesidad.


Veamos cómo se llegó a esta necesidad:
En los inicios de la música afro-americana, en formas como el Rag Time, o el jazz de New Orleans, la línea del bajo era ejecutada por la tuba, que, por cuestiones de respiración, tocaba principalmente blancas. Con la evolución de estos estilos hacia el swing, comenzaron a requerirse líneas de bajo a negras, y aquí aparece el contrabajo.
El contrabajo comenzó siendo usado en la música clásica, donde el equilibrio de volumen debía ser resuelto disponiendo de 8 contrabajos (orquesta sinfónica).
En el jazz, esa limitación no supuso un gran problema, hasta la aparición de las Big Bands, entonces el volumen de un solo contrabajo resultó insuficiente.

 
Para colmo, por esa época, concretamente en 1948, aparece la primera guitarra eléctrica, pensada igualmente para solventar los problemas de volumen y amplificación de los guitarristas..
Naturalmente, Leo Fender estaba detrás. Trabajando para la firma Gretsch, había diseñado esta guitarra, que se conoció como “Broadcaster”. Dos años más tarde, en 1950, Leo Fender se independiza y rebautiza esta guitarra con el nombre de Telecaster.
  Primera guitarra eléctrica Fender Broadcaster, del año 1948.

 

 

Fender Broadcaster de1951. La guitarra que
vemos en la imagen, lleva el nº de serie 141, y es
un claro predecesor de la Fender Telecaster.
El diseño, tanto de la caja como del clavijero, es muy similar a la Telecaster, modelo inmediatamente posterior a la Broadcaster.

Tal vez ya tuviera planeado su bajo eléctrico, porque sólo un año más tarde, en 1951, aparece el Fender Precision Bass, bajo la firma Fender Musical Instrument Company.
Se dice que, al no existir en esa época cuerdas ni clavijas de bajo eléctrico, Fender utilizó clavijas de contrabajo, y cuerdas de piano.
El Precision lleva una pastilla muy similar a la de la Stratocaster, pero con cuatro imanes en lugar de 6, y un clavijero del tipo de la guitarra Telacaster.

El nombre con que se conoció a este instrumento, fue “guitarra baja”, nombre muy adecuado, en referencia a su origen: la guitarra eléctrica.
Pensando de esta manera, Fender consiguió solucionar otro quebradero de cabeza de los contrabajistas: la afinación.
Como se sabe, el contrabajo es un instrumento de la familia de los arcos, cuyo diapasón es liso, sin trastes, y que requiere un mayor esfuerzo para conseguir una afinación perfecta, mientras la guitarra pertenece a otra familia, cuyos instrumentos tienen trastes.
De modo que Leo Fender, en lugar de “electrificar” el contrabajo, prefirió, inspirándose en la guitarra, inventar un instrumento nuevo que pudiera cumplir su función, e inventó el Bajo Eléctrico.
Se dice que Mont Montgomery, contrabajista de Lionel Hampton, fue el primer contrabajista de jazz que realizó el cambio al bajo eléctrico. Poco a poco, más contrabajistas comenzarían a utilizarlo, y pronto, nuevas generaciones de músicos lo abordarían ya directamente como instrumento principal.

Sin embargo, como es lógico, no todo fueron parabienes para el bajo eléctrico, hubo muchos contrabajistas que no vieron en él una solución a sus problemas, y esta postura, ciertamente es razonable, puesto que como estábamos explicando, el contrabajo y el bajo eléctrico son instrumentos de concepción completamente diferente.
Pero el camino escogido por Leo Fender, que desembocó en la invención del Bajo Eléctrico, no era el único que estaba siendo investigado, otros investigadores buscaron los mismos objetivos, aumentar el volumen y reducir el tamaño, pero siguiendo una línea de construcción más próxima a la del contrabajo, es decir, el concepto de “electrificar el contrabajo”. Incluso antes de la aparición del primer bajo eléctrico, en 1935, George Beauchamp diseñó para Rickenbacker la primera versión del Electro Bass Viol. Se trataba de un instrumento muy similar a muchos contrabajos eléctricos actuales, es decir, un contrabajo donde la voluminosa caja (el sistema de amplificación del contrabajo acústico) había sido sustituida por un sistema de amplificación electrónico, quedando de esta forma reducido, prácticamente, al mástil y un soporte. En el caso del Electro Bass Viol, el soporte era el mismo amplificador. Pero esa es la historia de otro instrumento.

La evidente relación de la técnica de la guitarra con la de la “guitarra baja”, hizo pensar a la firma Gibson un nuevo modelo, al que bautizó como EB-1, que vio la luz en 1953, con forma de violín, caja hueca, cuya particularidad era la escala corta del mástil, 30,5 pulgadas (el Fender Precision, 34). Esta característica redunda en trastes más pequeños, es decir, distancias más cortas, lo cual lo hacía más accesible para los guitarristas, y pérdida de cuerpo en el sonido, al haber menos cuerda en vibración.

 

Probablemente, Gibson había diseñado este bajo con caja hueca, con la esperanza de conseguir un realce en los graves, pero los problemas de acoples y sonido sucio podían presentarse con más facilidad. En 1958 aparece el EB-2, de cuerpo semi sólido, y en 1959 el EBO de cuerpo sólido.

También por esa época, en 1957, aparece el primer bajo Rickenbacker: la serie 4000.
Surgido de un diseño del guitarrista Roger Rossmeisl, con un cuerpo mucho más agresivo, de aristas agudas, bautizado por Rickenbacker como Crescent Wave.

 


Crescent Wave de 1957

 

El clásico clavijero de Rickenbecker, bautizado por la firma con el nombre de Crashing Wave.

Rickenbacker fue la primera firma que aplicó a los bajos el concepto de construcción neck-though-body.
Este sistema, consiste en que el mástil y la sección central del cuerpo, así como la sección central del clavijero, son una única pieza, a la que más tarde se han encolado las alas que completan el cuerpo y las que completan el clavijero.
Este sistema ya había sido experimentado en guitarras eléctricas, pero este es el primer modelo de bajo que aparece con estas características de construcción.
Fender nunca construyó bajos de este tipo, sin embargo, la célebre marca “Alembic”, lo haría unos años más tarde.
El Rickenbacker 4001 tenía dos pastillas simples, pasivas, naturalmente, y disponía de dos salidas de Jack, lo que permitía amplificarlas de forma independiente, enviando cada salida a un amplificador diferente, o las dos juntas con un solo cable. Una especie de Cross Over (divisor de frecuencias) natural. Hoy día, este tipo de prestaciones no son necesarias, ya que existen amplificadores con Cross Over que permiten seleccionar el corte de frecuencias a partir del cual, las frecuencias bajas se enviarán al altavoz de graves (normalmente un altavoz de 15 pulgadas), y las medias al los altavoces de medios (normalmente dos o cuatro altavoces de 10 u 8 pulgadas)

Pero tal vez la aportación más importante de Rickenbacker fue su particular sonido, que puede oírse en grupos como Yes, Motorhead, algunos discos de Génesis, Rush o The Beatles, o en la época de John Wetton con King Crimson.
El tipo de maderas brillantes utilizadas en la construcción, una escala (largo de las cuerdas) algo más corta, y el tipo de pastillas, dan al Rickenbecker un sonido totalmente característico, que no se confunde ni se parece al de ningún otro bajo.

Roger Golver, bajista de Deep Purpple, con un bajo Rickenbacker, que utilizaría en las primeras grabaciones del grupo.

 

Serie “Signature” limitada de Rickenbacker, con la firma de Chris Squire, bajista de YES, uno de los bajistas más fieles al sonido Rickenbacker.

Un tiempo más tarde, también apareció un bajo de escala corta de Fender, el Fender Mustang, un instrumento pensado, más que para guitarristas, para bajistas principiantes, ya que, probablemente al darse cuenta que la escala corta jamás le permitiría obtener buen sonido siguiendo su línea de contrucción, decidió más bien, crear un instrumento más sencillo, más pequeño, y de gama más baja que los demás modelos.

En 1960 aparece el Fender Jazz Bass, con una cejuela angosta (38 mm) comparada con el Precision (42 mm / 44 mm).
Utilizaba dos micrófonos, uno cerca del puente y otro cerca del diapasón, ambos con dos imanes por cuerda.
El propósito de Leo Fender con este instrumento, fue conseguir un sonido más similar al del contrabajo acústico, que era el que preferían los músicos de jazz.
Una pieza metálica, cromada, cubría el micrófono de la posición grave (el más cercano al diapasón) y otra pieza, el micrófono de la posición aguda, el puente y el cordal.
Leo Fender decía al respecto del Jazz Bass: "Es como los coches, primero sacas el modelo estándar (Precision) y luego sacas el modelo de lujo, la versión Cadillac que en este caso es el Jazz Bass, con dos micrófonos, diapasón más estrecho y delgado, bordes más pronunciados, y contorno asimétrico".
En 1962 aparece un auténtico experimento de Leo Fender, el Bass VI. Se trata nada menos que de una guitarra con cuerdas más gruesas, y afinada una octava abajo.
La afinación de las cuerdas es la misma que la de una guitarra, MI, LA, RE, SOL, SI, MI.
El instrumento dispone de puente de ajuste individual para cada cuerda, y un trémolo flotante que tiene la posibilidad de ser bloqueado.

 

También en 1962, en el mes de Agosto, aparece el P. Bass, un instrumento esencialmente similar al Jazz Bass, con algunas variantes en los controles, una pastilla doble en la sección de agudos,
y un sonido algo más agresivo que el del Jazz Bass.

 

En 1969 entra en juego una compañía nueva, que presenta unos bajos de excelente calidad, y con un sonido personal y moderno: Alembic
La compañía, creada por Ron and Susan Wickersham, en un principio trabajó de forma casi exclusiva para los grupos Grateful Dead, Jefferson Airplane, y Crosby Stills Nash and Young.
Logo original de Alambic, realizado en 1969 por Robert Thomas.
 

Alembic trabaja insistentemente sobre la electrónica de sus instrumentos, y es una de las primeras firmas que emprenden el camino del perfeccionamiento en ese sentido.
Evidentemente, todos los fabricantes se preocupaban por la electrónica, parte vital de cualquier instrumento eléctrico, pero Alembic, decide firmemente sacarle el máximo partido, convirtiendo a sus instrumentos en auténticas circuiterías.

En 1972, Stanley Clark, salta al estrellato de la mano de la Elektric Band de Chick Corea, y junto con él, los bajos Alembic, que dan un salto importante en su historia.
En la imagen vemos el modelo Stanley Clark de Alembic


Ya por esa época, los sistemas de amplificación y las pastillas comienzan a perfeccionarse, y las notas más graves, que hasta entonces habían dado algunos problemas, sobre todo a nivel de definición, comienzan a sonar mucho mejor.
Esto da lugar a la aparición de bajos de 5 cuerdas que agregan a las 4 estándar del instrumento, una quinta cuerda más grave, afinada en SI.
Con el tiempo, las firmas constructoras de bajos eléctricos se multiplicarán hasta hacerse casi incontables. Los sistemas electrónicos cobrarán mayor importancia, y las técnicas de construcción se perfeccionarán notablemente.

 

 

 

Modelo “Mark King”, de Alembic

Hoy día, existen multitud de marcas, con precios y prestaciones muy variadas, y no siempre lo más caro es lo mejor.
Por ejemplo, en el caso de Fender, cuya patente se vendió en 1972 a CBS, la calidad fue bajando progresivamente, hasta convertirse en un instrumento de serie, nada superior a otras marcas incluso más baratas.
La entrada en el mercado de empresas japonesas, comportaría una bajada de precios y de calidad, pero pronto, el espacio que quedó vacío, sería llenado por otras marcas que, aún a costa de tener que subir los precios, buscarían una mejora en la calidad.


Nota: Precision
Al crear el bajo a partir de la guitarra, nos encontramos con un instrumento con trastes, de afinación mucho más “precisa”, y de ahí el nombre “Precision”.
Esto, dicho sea de paso, debería servirnos de referencia en cuanto al origen de nuestro instrumento, ya que muchas veces, sin pensar demasiado, nos asociamos con la familia del contrabajo, mientras en realidad, pertenecemos a la de la guitarra.

Nota: Guitarra Baja
El contrabajo y la guitarra tienen un concepto de construcción anatómicamente diferente, y por tanto, una técnica de ejecución completamente distinta. La técnica de los bajistas es, básicamente, la de la guitarra. ¿A que a nadie se le ocurriría llamar a un bajo: “contrabajo eléctrico”?, mientras “Guitarra Baja”, es un nombre que describe el instrumento a la perfección.

 

 

 

 

 

 

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